EL TRISTE ADIÓS AL TEATRO NACIONAL ROSARIO

Escribo estas líneas para dejar en claro en que situación estamos en relación a la culminación de nuestra gestión, la de JB producciones, al frente del Teatro Nacional Rosario, dado la cantidad de versiones y mentiras divulgadas por algunas personas y/o medios, que intentan confundir y transformar lo que en realidad es una triste noticia (el cierre de un teatro) en una buena: “El Estado recupera una sala”, en una clara maniobra de manipulación de la información y de la opinión pública.

El Estado no recupera nada. El Estado dejó en ruinas y abandonado el auditorio de Radio Nacional durante décadas, hasta que por iniciativa propia, la nuestra, la de JB Producciones, la Asociación Argentina de Empresarios Teatrales que preside Carlos Rottemberg y un montón de amigos artistas, empezamos a darle forma a este proyecto en el año 2006, de rescatar el viejo auditorio y transformarlo por primera vez en su historia, en un teatro abierto a la comunidad, que finalmente se concretó con la inauguración del mismo el 12 de abril de 2008..

Todo esto, la restauración de la sala, que estaba prácticamente destruida, con 10 cm de agua en el piso por las filtraciones de intensas lluvias, el parquet saltado, las butacas arruinadas, que no tenía ni buenos camarines, ni baño ni cabina técnica ni refrigeración, ni boletería ni marquesinas, es decir que no era un teatro, fundamentalmente, porque no tenía programación,. Todo se hizo de manera particular y privada, con un esfuerzo enorme. Nunca le pedimos un centavo a nadie. El Estado se benefició con nuestra gestión, que decidió que la sala se llamara Teatro Nacional Rosario, y que la gente lo identificara con el Estado. No les debemos nada, no les pedimos nada; ellos nos deben moralmente, en todo caso, una explicación y hasta un “gracias” por haber abierto la sala a la comunidad, por haber permitido la libre expresión de una enorme cantidad de artistas locales, regionales, nacionales y extranjeros, por haber abierto una escuela de teatro, cursos , talleres, con grandes maestros y profesores.

No estamos diciendo que la inversión en infraestructura fue gigantesca. Sí fue enorme la inversión en difusión, en instalación de la marca y en la presencia permanente del Teatro en los medios, un teatro hoy reconocido como uno de los mejores de la ciudad, con un criterio de gestión cultural que produce la mayoría de las obras que programa, con lo que eso significa en términos de trabajo para los artistas, y el único que estuvo abierto todas las semanas del año en Rosario.

El contrato que nosotros firmamos con el disuelto Sistema Nacional de Medios Públicos en su momento, venció el pasado 26 de febrero. Eso es así. No estamos diciendo que no, sólo que por contrato, si se decide seguir gestionando el teatro en forma privada, habría que llamar a licitación y nosotros tenemos la opción de participar, de manera prioritaria, como está claramente establecido en el mismo.

Es obvio que a la Radio Pública, la libre actividad del teatro le molestaba, al momento de recibir toda clase de boicots desde el principio (ni mencionar los equipos técnicos, y otros objetos que nos fueron sustraídos); es por eso que sabemos que las actuales autoridades de Medios, encabezadas por Tristán Bauer, no veían la hora de que dejáramos el espacio, muy posiblemente para poder desarrollar más abiertamente actividades politíco-partidarias. Esto puede ser mera especulación, pero NO es cierto que tengan un proyecto alternativo o que quieran recuperar la sala para hacer un teatro público. Si fuera así, nosotros seríamos los primeros en apoyarlos. Y además, nos lo hubiesen podido comunicar normalmente, lo podríamos haber charlado; nunca nos hubiéramos opuestos. Y cuando las cosas son claras, siempre son más directas.

Pero el Sr. Tristán Bauer jamás respondió una llamada ni se avino a ninguna clase de diálogo. Creo que, por ética o mínimo respeto, no sólo como gestores del teatro, sino sólo como ciudadanos nos merecíamos una respuesta de un funcionario público. Simplemente porque dar respuestas y explicaciones es su tarea, para eso les pagamos el sueldo.

Si hubiesen tenido una respuesta, nos la habrían comunicado verbalmente y no por medio de carta documentos. Cuando la prensa presionó con sus preguntas, elaboraron una hábil contestación: El Estado recupera el teatro. Como si se tratara de una gesta heroica o la recuperación de las comunicaciones o los ferrocarriles privados o Aerolíneas. Era la única respuesta que podían dar legal y formalmente, la más elegante. Aunque no sea necesariamente la verdad.

La realidad es que JB Producciones, con el apoyo de la gente de la Cultura, el público y la prensa rosarina, son quienes inventaron, recuperaron y lograron que un nuevo teatro cobrara vida en la Ciudad. Lo demás es puro cuento. Si ahora ellos se lo quieren quedar, está bien, pero es otro tema. Que quede claro: Nosotros fuimos los artífices de la obra, que nunca vimos como un negocio, sino como un proyecto cultural de largo alcance, y estamos muy orgullosos de eso, y de contar con el apoyo de la gente del medio, para quienes nunca alcanzará todo nuestro agradecimiento. No estoy seguro de que el Estado vaya a sostener la obra. Creo, lamentablemente, que la comunidad toda perdió un teatro, o al menos, un teatro en el amplio e importante sentido de la palabra como era nuestro Teatro Nacional Rosario, abierto y pluralista, que ya no tendrá ni marquesinas sobre la Peatonal. Como diría María Elena Walsh, en cierto modo, cuando se comenten esta clase de torpezas, todos como sociedad, retrocedemos en cuatro patas.

Prof. Julio Belando
Ex director del Teatro Nacional Rosario
DNI 16265390

Teatro Nacional Rosario Córdoba 1331 - Rosario - Santa Fe - Argentina Mail de Contacto: info@teatronacionalrosario.com Tel: 0341-4110034